Quinceañeros alemanes sacan peores notas que nunca antes registrado. Casi un tercio no alcanza nivel básico en matemáticas ni lectura.
En ciencias, aproximadamente uno de cada cuatro tampoco logra aprobar.
PISA mide cómo aplican los alumnos conocimientos escolares en lo cotidiano. En dos mil quince, su puntuación superaba quinientos; ahora ha bajado.
La brecha entre alumnos privilegiados y desfavorecidos continúa ensanchándose cada curso. Expertos insisten: hace falta implantar soluciones eficaces en toda Alemania.
