En las grandes ciudades europeas, comprar casa resulta prácticamente imposible ahora. Muchos ciudadanos no logran ni solicitar hipotecas para pisos pequeños.
La investigación analiza veintidós millones de anuncios inmobiliarios procedentes de Europa.
Viviendas asequibles casi no existen cerca de París, Berlín o Madrid nuevamente. En zonas turísticas, locales ven imposible adquirir vivienda incluso con créditos.
Países como Portugal, Polonia y Holanda sufren especialmente precios disparados. Expertos advierten: políticas urgentes se requieren para frenar este problema.
