El suceso ocurrió en la aduana de Kapitan Andreevo, frontera búlgara. Una furgoneta con matrícula extranjera fue detenida por los agentes.

En el vehículo viajaban un padre junto a sus dos hijos.

Durante el control descubrieron seis maletas, una caja y otra bolsa. Hallaron ciento veinticinco mil doscientos cigarrillos escondidos en el equipaje.

Confiscaron el tabaco ilegal y el vehículo usado para transportarlo. La policía informó que sólo en agosto incautaron casi dos millones de cigarrillos.