Las prisiones belgas superan ampliamente su capacidad máxima desde hace años. El Comité de Prevención advierte sobre tratos inhumanos hacia los reclusos.
Muchos internos duermen en el suelo por falta de espacio suficiente.
Las tensiones y la falta de personal agravan los problemas existentes ahora. El acceso a servicios médicos y psicológicos es totalmente insuficiente actualmente.
Aumentan las denuncias sobre violencia física y verbal ejercida por funcionarios penitenciarios. Cinco días de huelga sindical han comenzado en protesta por esta situación.
