El gobierno belga planea aumentar la capacidad de las prisiones notablemente. Actualmente hay unas once mil plazas mientras trece mil personas están detenidas.
Para lograrlo, prevén construir nuevos centros y ampliar los existentes.
Se recurrirá también a unidades modulares añadidas junto a prisiones actuales. El objetivo es aproximarse a niveles equiparables con otros países europeos.
La ministra Verlinden insiste en que aumentar plazas no es solución definitiva. Sugiere potenciar condenas alternativas y reforzar las plantillas penitenciarias urgentemente.
