En Bélgica, la ola de calor transformó junio en un mes histórico. Los campos sufrieron por las altas temperaturas, reduciendo notablemente las cosechas nacionales.
Entre los agricultores, ya se evidencian primeras pérdidas significativas de producción frutícola.
Simultáneamente, el conflicto en Oriente Medio encarece y limita el acceso a fertilizantes. Expertos consideran que, a partir de otoño, los precios repuntarán con fuerza considerable.
Tanto la carne fresca, pescado y café empiezan a mostrar subidas preocupantes actualmente. Muchos consumidores prefieren cruzar a Francia, donde llenar la cesta cuesta menos.
