Alemania afronta temperaturas históricas y sequía extrema durante el verano actual. Zonas como Baden-Württemberg y Baviera apenas han recibido gotas de agua.

El cultivo de maíz sufre pérdidas récord, poniendo en crisis el sector.

La producción de azúcar y patatas presenta riesgos muy importantes para agricultores. Ríos con niveles bajos obligan a limitar el transporte en muchas regiones.

Científicos alertan del aumento de sequías, complicando la agricultura europea notablemente. Las soluciones propuestas, como el riego, se ven limitadas por recursos insuficientes.