Los ríos belgas bajan mucho por la severa sequía veraniega. Las previsiones indican que seguirá el calor y escasez de lluvias.

En Bruselas, se activa el alerta amarilla por la falta crucial.

El canal de Bruselas limita barcos recreativos para preservar recursos acuáticos. El gobierno tranquiliza: aún no hay peligro en el suministro general.

En Flandes la sequía agrava: se declara oficialmente alerta naranja regional. En varias áreas, municipios adoptan más restricciones para ahorrar agua.