En Alemania, crecen las denuncias por fraudes de suplantación policial últimamente. Las pérdidas económicas asociadas baten récords durante estos últimos meses difíciles.

Según el BKA, los daños económicos alcanzaron casi cincuenta millones recientemente.

El año anterior, las cifras oficiales indicaban un aumento considerable en casos. El método más común es el engaño telefónico mediante historias muy convincentes.

Los estafadores también afirman ser médicos o fiscales, incrementando la incertidumbre. Las autoridades reiteran que jamás pedirán dinero o joyas vía teléfono directamente.