En Ixelles, Bruselas, una noche tranquila terminó con tragedia inesperada. Dos encapuchados entraron de repente en el pequeño mercado nocturno local.

Atacaron al dueño tras intimidar a la clientela y provocar gran confusión.

La esposa del propietario acabó atada en el frío sótano oscuro. Ella logró liberarse tras minutos angustiosos y subió aterrorizada arriba.

Al subir al local encontró a su marido muerto en el suelo. La policía acordonó los alrededores e inició una investigación a fondo.