Tras enfrentamientos en julio, Bélgica afronta crisis energética considerablemente grave. La importación de gas natural ahora proviene solamente de Rusia mayormente.

El conflicto en Oriente Medio ha dificultado tremendamente el suministro energético europeo.

En el Estrecho de Ormuz, la navegación sufrió diversas interrupciones y problemas logísticos. Los precios del gas en toda Europa han subido de manera significativa últimamente.

Los datos de Bloomberg reflejan una caída del cuarenta por ciento anual. Pese a acuerdos europeos, la dependencia rusa en energía no deja de aumentar.