El Congreso belga vota la esperada reforma del sistema de pensiones. Jan Jambon presenta el paquete ante los diputados del Parlamento Federal.

Los liberales flamencos deciden no participar en la votación final.

La oposición responde tajantemente y critica duramente los nuevos cambios legislativos. El Gobierno plantea que los trabajadores permanezcan más tiempo en activo laboral.

La nueva ley introduce mínimo ciento cincuenta y seis días anuales trabajados. Sindicatos anuncian recursos legales, empresarios aplauden mejoras para la sostenibilidad presupuestaria.