El conflicto entre Bpost y los sindicatos desgastó todo el ambiente laboral. Tras largas negociaciones, las partes finalmente alcanzaron un esperado acuerdo colectivo.

Las nuevas medidas afectan sobre todo a los horarios de los repartidores.

Los carteros comenzarán sus rutas más tarde gracias a la nueva regulación. El pacto contempla también el aumento de los beneficios sociales como incentivos.

La política introduce flexibilidad local, permitiendo ajustes según necesidades específicas regionales. La plantilla espera que estos avances garanticen estabilidad en el próximo periodo.