Un sondeo reciente muestra la desconfianza creciente hacia el Estado alemán. Solo uno de cada seis alemanes confía en la capacidad estatal.

Ocho de cada diez consideran insuficiente la gestión de los problemas públicos.

El presidente del sindicato advierte de una grave crisis de confianza institucional. Sistemas sociales, pensiones y economía se perciben especialmente abandonados por todos.

Bomberos y sanitarios reciben mejor valoración que ministerios y políticos nacionales. Desde la sociedad se reclama urgentemente una reforma profunda y visible ya.