La digitalización bancaria está cambiando cómo millones gestionan su dinero diariamente. Mucha gente mayor no consigue adaptarse fácilmente a todos estos cambios.

Operaciones simples requieren ahora conocimientos digitales que antes no eran necesarios.

Incrementar la presencia del personal en las sucursales resulta imprescindible hoy. Algunos mayores señalan inseguridad frente a fraudes y errores tecnológicos frecuentes.

Expertos insisten en que la banca debe ofrecer alternativas inclusivas para mayores. Continuar con servicios presenciales ayudaría a reducir la brecha digital existente.