Friedrich Merz compareció visiblemente inquieto tras conocer los inesperados resultados. Calificó la derrota como una auténtica catástrofe para su formación política.

El partido CDU perdió aproximadamente ocho puntos en la ciudad de Berlín.

En Mecklenburg-Vorpommern, el partido rozó el cinco coma cinco por ciento. Alternativa para Alemania lideró la votación en Mecklenburg-Vorpommern, superando expectativas.

En Berlín, la candidata Elif Eralp situó a la izquierda como primera fuerza. Ningún partido consiguió la mayoría absoluta, iniciándose complejas negociaciones de coalición.