La familia de Olivier Francotte recibe la medalla con emoción contenida. En la basílica de Koekelberg se reunieron compañeros, autoridades y periodistas.

El ministro Bernard Quintin entregó el galardón por su valentía demostrada.

El cuerpo de bomberos llora la pérdida de un miembro admirado. Amigos y colegas destacaron su entrega constante a la comunidad local.

Durante la ceremonia, se hicieron varios minutos de silencio profundo y sentido. La familia agradeció el reconocimiento mientras prometían mantener viva su memoria.