Este verano, numerosos países europeos han combatido graves incendios forestales simultáneamente. Las olas de calor y largas sequías han provocado extensos daños ambientales importantes.

Más de seis mil kilómetros cuadrados han quedado arrasados durante estos incendios recientes.

Cientos de miles de personas han tenido que evacuar urgentemente sus hogares afectados. El daño económico sobrepasa los quince mil millones de euros calculados en agosto.

Investigadores advierten que, incluso usando medidas, arderán más zonas en Europa. Expertos piden reducir emisiones urgentes e invertir mucho más en gestión forestal.