En varias ciudades europeas, el calor extremo dispara los precios alimentarios básicos. Las panaderías incrementan el coste del pan ante la escasez de trigo.
Los agricultores lamentan las cosechas arruinadas, afectadas por olas de calor.
Las familias observan cómo la pasta y los lácteos suben cada semana. Oxford Economics prevé aumentos notables en precios internacionales de cereales.
Exportaciones recortadas entre Rusia y Ucrania agudizan la presión en mercados. Autoridades europeas advierten: la sequía y El Niño agravan la situación actual.
