En las calles de Bruselas, muchas tiendas rechazan billetes y monedas constantemente. Los responsables aseguran que la seguridad prima tras los recientes robos sufridos.

El Banco Central Europeo publicó hoy un informe que confirma esta tendencia clara.

Hace dos años, la mayoría de empresas belgas aceptaban pagos en efectivo habitualmente. Actualmente, solo se mantiene la aceptación en cuatro de cada cinco negocios.

Clientes mayores protestan porque algunos bares y restaurantes no aceptan efectivo ya. Frente al cajero automático, una clienta lamenta la creciente digitalización de todo.