Una intensa ola de calor asola los cultivos europeos este verano. La Comisión Europea publica un preocupante informe sobre esta situación.

Desde julio, la presión atmosférica impide la formación de lluvias regulares.

Las altas temperaturas secan los campos, superando cualquier media histórica reciente. Francia experimenta temperaturas seis grados por encima de los valores habituales.

El rendimiento del girasol, la patata y la remolacha ha disminuido notablemente. Los ganaderos muestran preocupación ante la escasez de pastos y forrajes animales.