Un coche con alguien dentro apareció en el canal Ringvaart holandés. La policía puso en marcha una respuesta urgente y coordinada inmediatamente después.
Especialistas de Den Haag y Amsterdam llegaron con grúas y material específico.
Los agentes situaron grandes cortinas que bloqueaban la visión de los curiosos. Personal forense analizó detalladamente rastros y pruebas junto al canal.
Una vez finalizadas las pesquisas, trasladaron el vehículo a Den Haag. Buzos y equipos especializados de la policía participaron, demostrando gran profesionalidad conjunta.
