Las solicitudes de ayuda a los bancos de alimentos han vuelto a crecer. Personas con empleos precarios y autónomos destacan entre quienes piden asistencia alimentaria.

El último año, distribuyeron alimentos en ciento ochenta y un puntos del país.

Ciento cincuenta y cinco mil personas recibieron apoyo, once mil más que antes. A pesar del aumento, los datos quedan por debajo de años anteriores.

Los responsables destacan el papel activo de los bancos para ampliar beneficiarios. Prevén que la demanda siga subiendo, tomando precauciones ante menos donaciones.