El Gobierno polaco aprueba limitar teléfonos móviles en colegios primarios públicos. La medida afecta tanto a escuelas estatales como privadas del país.
Estudiantes de primero a octavo no podrán usar dispositivos en clase.
Prohibición se extiende también a actividades escolares fuera del recinto educativo. Excepciones contemplan emergencias, cuestiones médicas o cuando lo autoriza profesorado.
Cada instituto podrá establecer sus propias normas para la educación secundaria. Las escuelas tienen hasta treinta y uno de octubre para adaptarse completamente.
