La subida de precios obliga a muchas familias a replantearse vacaciones. Según el Instituto de Estadística, la vida cuesta ahora mucho más.

Los ciudadanos, preocupados por energía cara y vacaciones más inasequibles, dudan.

Las agencias de viajes detectan una preferencia clara por oportunidades de última hora. Las tensiones en Oriente Medio aumentan la incertidumbre de los viajeros holandeses.

Reservas de vacaciones bajan de ochenta y siete a sesenta y un días. Batalla europea: crecen destinos cercanos; bajan viajes a América y Asia.