Ocho de agosto, la policía belga organiza un gran operativo conjunto nacionalmente. Batieron la costa de Flandes para combatir la trata en pequeñas embarcaciones.
Varias unidades especializadas, incluidos perros, participaron supervisando carreteras y camiones.
Cinco cientos treinta y seis coches y noventa y tres camiones fueron inspeccionados. Entre las irregularidades, diez conductores perdieron el carné por quince días.
Cincuenta y dos mil cigarrillos ilegales se incautaron esa misma jornada tan movida. La policía enfatiza que la coordinación ha dado resultados contundentes contra el crimen.
