Un grupo de astrónomos europeos observa siete enormes planetas gaseosos desconocidos. Mediciones recientes revelan vientos increíbles que superan veinticinco mil kilómetros hora.
Jamás se habían encontrado velocidades similares comparadas con la Tierra.
Los científicos destacan la fuerte influencia de los campos magnéticos planetarios detectados. Paradójicamente, cuanto más calientes son, los vientos registrados resultan menos intensos.
Primeras pruebas fiables sobre magnetismo más allá del sistema solar se consiguen. Expertos sugieren auroras boreales intensas embellecen estos lejanos mundos inhóspitos.
