El parlamento belga aprobó la reforma de pensiones la semana pasada. La encuesta revela que la gente acoge el cambio con escepticismo generalizado.

Solo una tercera parte entiende correctamente el contenido de este cambio.

Una porción incluso menor considera necesaria la medida propuesta por el Gobierno. La mayoría de los consultados admite no saber cómo funciona el sistema.

La investigación se realizó entre marzo y abril de dos mil veintiséis. El debate público continúa, y la ciudadanía exige información más transparente.