Los datos oficiales confirman un crecimiento económico por encima de las previsiones. El segundo trimestre acabó con un aumento del producto interior bruto.
Las exportaciones de bienes y servicios superaron niveles previos al trimestre.
El gasto de los hogares y las administraciones públicas descendió ligeramente este periodo. Aumentaron notablemente las inversiones públicas en defensa e infraestructura básicas estatales.
El sector industrial y la construcción comienzan a mostrar evidentes signos de recuperación. Sin embargo, la sequía y los costes energéticos amenazan ralentizar el crecimiento futuro.
