Joshua Harris y su padre llegan juntos a la mezquita en Bruselas. Con una bolsa dice Cake Not Hate, el joven reparte dulces emocionado.

En el patio, turistas y fieles aceptan los dulces con sonrisas.

El presidente de la mezquita Hicret recibe al niño con cordialidad. Joshua luce un pin con bandera turca durante su amable visita solidaria.

Tras amenazas recibidas, padre e hijo deciden recorrer más ciudades juntos. La campaña crece, superando cien mezquitas visitadas solamente en Inglaterra.