Las autoridades belgas modifican el umbral de inactividad bancaria este septiembre. Desde septiembre, cualquier cuenta bajo doscientos cincuenta euros será intervenida.
El dinero inactivo durante cinco años se transferirá al Fondo DCK.
Tras el paso por el DCK, una espera de cinco años comienza. Antes, estos fondos permanecían treinta años antes de ir a la hucha.
La ley ahora agiliza el traspaso, reduciendo significativamente la espera legal. Los bancos deben intentar ubicar a los titulares antes del traslado.
