El fin de semana, la policía de Bruselas patrulló varios festivales musicales. Las fuerzas de seguridad aumentaron su presencia en áreas concurridas por celebraciones.

Unidades de intervención y apoyo colaboraron con la policía local durante el evento.

Los agentes garantizaron que la gente pudiera disfrutar tranquila de la música. Se desplegaron efectivos procedentes de diversas regiones para proteger asistentes y artistas.

El mensaje oficial fue: 'dos mundos diferentes, una misión en común'. El dispositivo recibió elogios por asegurar festivales sin incidentes significativos conocidos.