Muchas personas esperaban el vuelo SN tres mil doscientos ochenta y nueve. El avión debía despegar desde Bruselas hasta la ciudad de Tel Aviv.
En redes sociales se formó un intenso debate al respecto inmediatamente.
Menachem Margolin denunció en primer lugar una supuesta discriminación deliberada. Brussels Airlines aclaró públicamente que el destino no influyó en la cancelación.
La compañía explicó que un miembro de la tripulación cayó enfermo inesperadamente. Margolin rectificó su información y pidió disculpas tras conocer la verdadera causa.
