Cientos de jóvenes vestidos de negro llenan la plaza Cataluña juntos. La tensión crece rápidamente mientras los manifestantes corean diferentes consignas políticas.

De repente, algunos jóvenes empiezan a lanzar objetos contra la policía.

Varios manifestantes prenden fuego a contenedores y saquean comercios cercanos. Los agentes antidisturbios intervienen, utilizando porras y pelotas de goma finalmente.

En las calles adyacentes, se desatan enfrentamientos y momentos de auténtico caos. Se reportan heridos y numerosas detenciones mientras prosiguen los disturbios graves.