Una patrulla recibe un aviso sobre animales hallados en un coche. Llegan a las afueras de Ámsterdam y revisan el interior detenido.

En la consola central encuentran dos pitones, sorprendidos por la situación.

Revisan los asientos traseros y localizan una caja con ratones vivos. Descubren también un pequeño pez nadando en una pecera improvisada.

Transportan a los animales bajo custodia hacia la comisaría de Hoofddorp. Finalmente, entregan a todos los animales en un centro especializado local.