Las aguas cálidas del Pacífico desencadenan un fenómeno El Niño excepcionalmente fuerte. Organismos advierten que las temperaturas marinas pueden aumentar casi tres grados.

También Estados Unidos confirma probabilidades muy elevadas para un fenómeno prolongado.

Sequías, lluvias extremas y calor extremo golpearán duramente sectores económicos mundiales. Precios del arroz, maíz, azúcar y cacao podrían dispararse según previsiones recientes.

Interrupciones en hidroeléctricas y logísticas amenazan suministros energéticos y rutas comerciales clave. Expertos prevén pérdidas globales persistentes, alcanzando cifras récord en las próximas décadas.