Una investigación sobre snacks cárnicos en Bélgica ha causado revuelo mediático. Activistas de GAIA analizaron productos en veinticinco establecimientos especializados del país.

Ciento veintitrés muestras fueron revisadas por un laboratorio con acreditaciones oficiales.

Se halló ADN equino en veintisiete por ciento de hamburguesas, croquetas y frikandel. En más del setenta y seis por ciento de locales había algún producto afectado.

La Comisión Europea exige transparencia para que el consumidor tome decisiones informadas siempre. GAIA reclama prohibir la venta y notificar la presencia de carne equina.