El Instituto de Berlín advierte que disminuirán los habitantes durante veinte años. Las regiones rurales envejecen rápidamente, con menos acceso a servicios esenciales.
En el este alemán, la baja de población será especialmente severa y visible.
Adrián Carrasco recalca que afecta también a zonas occidentales rurales, no solo orientales. Ciudades grandes como Berlín, Hamburgo y Leipzig siguen ganando nuevos habitantes actualmente.
En cambio, áreas como Turingia y Mecklemburgo pierden hasta dieciocho por ciento poblacional. Economistas insisten: menos trabajadores y más jubilados tensarán la seguridad social.
