El primer ministro compareció para tratar prioridades recientes del gobierno. Mencionó que ni siquiera Alemania puede financiar objetivos tan ambiciosos.
Comparó la situación presupuestaria belga con la alemana al instante.
Bart De Wever confirmó no disponer Bélgica de recursos económicos suficientes. Sus palabras generaron debate sobre cómo repartir los fondos públicos.
Expertos analizaron la priorización urgente dentro del gasto gubernamental nacional. Se espera una revisión exhaustiva de partidas y objetivos en Bruselas.
