Las ventas de viviendas bajan considerablemente durante el tercer trimestre en Bulgaria. Solo cuarenta y cinco mil transacciones, mucho menos que el año pasado.
El desplome sorprende incluso respecto al año dos mil veinte pandémico.
Expertos discrepan sobre la evolución futura de los precios inmobiliarios búlgaros. En Sofía y Nesebar, los descensos difieren pero muestran la misma tendencia negativa.
Ahora los propietarios aceptan grandes rebajas, facilitando así las negociaciones inmobiliarias. Analistas creen que el mercado podría estabilizarse después del otoño próximo.
