Unos científicos españoles han detectado cambios minúsculos en la rotación terrestre. El día dura ligeramente más ahora que hace dos décadas, según estudios.

Esa alteración, aunque imperceptible para las personas, interesa a astrónomos españoles.

Los expertos explican que el deshielo en los polos sería clave aquí. El agua de los glaciares desciende hacia los océanos y altera la distribución.

Sistemas como GPS y satélites dependen de la excentricidad en el giro planetario. Se teme que el cambio climático acelere aún más este fenómeno observado científicamente.