Esta semana, las escuelas de Polonia viven importantes cambios legislativos nuevos. El gobierno ha prohibido teléfonos en colegios, incluyendo centros de educación infantil.

Durante las clases y recreos, ningún alumno podrá utilizar dispositivos electrónicos personales.

Para urgencias o razones educativas, la norma recoge excepciones muy concretas. Especialmente, prohibieron llevar aparatos a guarderías, incluso guardados en mochilas.

La medida busca evitar que las niñas y niños accedan a contenidos perjudiciales. Mientras tanto, preparan una ley nacional contra redes sociales para adolescentes menores.