El informe revela un incremento significativo de la eutanasia durante dos mil veinticinco. Mil ciento diecisiete pacientes no padecían enfermedades terminales según los datos oficiales.

Las múltiples dolencias incurables eran la razón más frecuente entre estos casos.

Las enfermedades neurológicas representaron un quince coma ocho por ciento entre los afectados. La comisión aprobó ochenta y cinco coma seis por ciento sin requerir información adicional.

En ningún expediente fue necesaria la intervención judicial tras la revisión final. En total, ocho mil cuatrocientos setenta y ocho eutanasias contabilizadas en dos años recientes.