Este lunes la rentabilidad del bono belga a diez años supera previsiones. Se alcanza el nivel más alto desde los primeros meses de dos mil doce.

El aumento de los intereses incrementa el coste para la deuda pública.

Las hipotecas belgas también sufren el efecto de estos nuevos intereses. No solo Bélgica experimenta esta subida, ocurre también en Estados Unidos.

La subida mundial se relaciona directamente con el encarecimiento del petróleo. Más inflación y presión sobre bancos centrales por intereses todavía mayores.