Treinta y ocho agentes recibieron formación en gestión de fronteras internacionales. El curso incluía técnicas avanzadas de lucha contra tráfico de personas.
Personal policial, aduanero y de inmigración participaron activamente en la formación.
Tras la formación, los agentes fueron desplegados en puestos clave urbanos. En el aeropuerto de Libreville iniciaron controles de identidades y vehículos.
Durante una revisión detectaron a un viajero con documento reportado como perdido. El hallazgo fue comunicado inmediatamente por INTERPOL mediante sus bases de datos.
