Empresarios belgas expresan preocupación ante la arrolladora competencia china actual. Kevin Snyders expone que las importaciones chinas crecieron casi al doble.

Best of Belgium destaca precios chinos imposibles de igualar para Bélgica.

Durante dos mil veinticinco, Bélgica compró muebles chinos por ochocientos ochenta y cuatro millones. Ya en dos mil veintiséis, en seis meses suman seiscientos ochenta y tres millones.

Fedustria denuncia normas europeas estrictas frente a controles laxos hacia importados. El sector exige más medidas contra dumping y mayor vigilancia en aduanas europeas.