La reina Mathilde llegó sonriente al Zeepreventorium en De Haan. Celebraban cien años apoyando a niños y jóvenes con enfermedades complejas.
Los pequeños pacientes y sus familias esperaban para saludar a la reina.
El personal sanitario explicó los desafíos diarios del trabajo especializado infantil. Mathilde asistió a varias terapias observando la implicación multidisciplinar presente allí.
Agradeció el esfuerzo conjunto entre profesionales, familias y niños en recuperación. El evento terminó entre aplausos, dejando esperanza para nuevos avances médicos.
































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