Paredes de barrios ingleses muestran mensajes islamófobos escritos con spray. En muchas aceras aparecen pegatinas y carteles contra musulmanes británicos.

Organización Tell MAMA recibe alertas frecuentes sobre vandalismo antislam.

Durante dos mil veinticuatro, los sucesos crecieron respecto al año anterior. Grupos comunitarios piden mayores medidas para frenar discursos de odio.

Las mezquitas denuncian un aumento de agresiones y actos violentos. El gobierno británico estudia nuevas propuestas legales contra discriminación religiosa.