El déficit público en Alemania llegó a una cifra históricamente elevada hoy. Aprietan el cinturón los gobiernos, pero los gastos siguen disparados actualmente.
Los ingresos públicos suben solo ligeramente, mientras los gastos aumentan mucho.
La administración federal sufre la mayor parte de la carga presupuestaria reciente. Las ciudades experimentan su mayor déficit desde la reunificación en mil novecientos noventa.
El sistema de seguridad social equilibra cuentas gracias principalmente a préstamos estatales sustanciales. La economía alemana sigue estancada y continúan los elevados compromisos de inversión estatal.
