Millones de europeos ajustarán relojes este domingo, cambiando a horario invernal habitual. A las tres de la madrugada, los relojes retrocederán exactamente una hora atrás.

Esta medida busca aprovechar más la luz solar durante las mañanas otoñales.

Los dispositivos inteligentes actualizarán la hora automáticamente, facilitando el ajuste para usuarios. Los relojes mecánicos y aparatos antiguos deberán ser modificados manualmente por sus dueños.

Turquía mantiene su horario permanente y no realizará ningún cambio en octubre. La diferencia horaria con Turquía pasará a ser de dos horas precisas.